El mundo, por lo menos para mi, es un misterio. Hay millones de cosas que no entiendo. Pero hay una que no sólo no entiendo, me intriga. ¿Porqué ahora a los esposos, novios, quereres o como quieras llamarle a tu pareja, se les dice opre (por opresor), cacas, tóxico, y de ahí pa’rriba?
Las mujeres llevamos años, aaaaaañoooooos, peleando porque dejen de decirnos viejas, tóxicas, pirujas y un largo etcétera. Y ahora que empieza a visibilizarse el respeto, en términos de género, las mujeres empiezan con esta… y perdón por mi finísima expresión… mamada, de empezar a utilizar motes ofensivos para los hombres.
Como el meme… así no se pinches puede.
¿Con qué cara pides respeto si no eres capaz de darlo? La reciprocidad es una de esas cosas que son indispensables en las relaciones humanas. Creo, desde mi humilde e ignorante punto de vista, la igualdad es imposible. Pero la reciprocidad, la equidad, la bondad… esas son indispensables.
Si le dices opre a tu pareja, la que necesita pensar si quieres estar ahí eres tú. Porque entonces lo que estás diciendo es que decides estar con alguien que no te deja ser tú misma. Si le dices tóxico a tu pareja, es porque te hace daño, y de nuevo, la que necesita irse eres tú. Si le dices cacas a tu pareja, no manches, eso va en el escusado, no compartiendo tu cama.
Y lo mismo va para el ex. Déjalo ir. Ya no está contigo, supéralo, y respeta a la antigua tú que decidió estar con él. Y si es el papá de tus hijos y es un desobligado o un mal padre, está del nabo, pero es el papá de tus hijos y sólo los lastimas si lo insultas cada que puedes, déjalos hacerse su propia idea sobre quién es su padre. Te juro que tarde o temprano se van a dar cuenta.
Y lo más, más importante de todo esto, neto, respétate tantito tú, cada que le dices cacas, opre o tóxico a tu pareja… échale tantito coco, ¿en qué te convierte a ti?
Les mando besitos…
Mami Monstruo